miércoles, 13 de noviembre de 2013

CARAJITOS DEL PROFESOR







Finalizada la Primera Gran Guerra, allá por el año 1918 y casi a modo de celebrac​ión, se fundaba en la villa asturiana de Salas La Casa del Profesor, un restaurante café de la época, lugar de tertulia y entretenimiento. El establecimiento vivió su época más dorada habiéndolo regentado el singular e irrepetible Falín, antiguo funerario y corresponsal de prensa que en su época de profesor de música armonizó a toda el contorno desde tan ilustre local.
En las tardes de reunión y para los clientes habituales, La Casa del Profesor elaboraba unas pastas de avellana que hacían muy amenos aquellos cafés de invierno. Por aquél entonces, ya habían regresado algunos emigrantes, de los que habían hecho las Américas, que de vuelta a su pueblo natal y convertidos en indianos frecuentaban el local. Sin acertar a poner nombre a tan deliciosas pastas, y haciendo uso de un apelativo sudamericano uno de ellos decía a Falín: " ¡ Dame un carajo de esos ! " y el hombre y también el nombre se fueron quedando. Pasaron muchos años antes de poder registrar este tan rico vocablo que en su época fue tachado de inmoral.
De la página web Carajitos del profesor



La semana pasada llegaron a mis manos avellanas asturianas,de las buenas, de pueblo.
Con las avellanas y su pequeño portador me llegó un mensaje:

-Dice mi padre que te dé avellanas,que hagas algo para el blog y que te lo copia.

Y así fue, dicho y hecho.
Que mejor receta que Carajitos del profesor para dar buena cuenta de tan estupendas avellanas.
Gracias familia,por muchas cosas.



Ingredientes

200 gr. de avellanas peladas y molidas sin tostar
200 gr. de azúcar glas
Una clara de huevo grande
Mantequilla para untar


Preparación

Cascamos las avellanas y las restregamos luego un poquito entre las manos para quitarles la piel que le queden.
Las trituramos en la thermomix o en molinillo eléctrico.
Si usamos azúcar normal la trituramos en thermomix 30 segundos a velocidad progresiva.
Mezclamos la avellana con el azúcar y le añadimos la clara de huevo batida como para tortilla.
Amasamos la mezcla con las manos hasta ligar bien el conjunto.

Engrasamos la bandeja del horno o silpat con mantequilla.
Ponemos montoncitos de la masa separados unos de otros.
Horneamos a 200º hasta que empiecen a dorarse por encima.
Pasamos un cuchillo por la base para despegarlos.
Dejamos enfriar y retiramos de la placa.




18 comentarios:

  1. Y ahora de donde sacamos los demás avellanas "caseras" ¿Eh?
    Que me vuelven loca y esto tiene que estar de vicio absoluto.
    Besazos a ti y al niño con el recado jajjajajaj

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  2. Qué ganas tengo de probarlos, qué maravilla y qué cosa más buena.
    Necesito un "niño recolector".
    Un besote.

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  3. Jajaja, y sí, carajitos suenan mejor que carajos. Estos están para empezar y no parar. Qué ricos por Dios. Un beso.

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  4. Angeles te quedaron muy bien los carajitos
    Yo naci en Salas y precisamente la casa de mis padres esta enfrente del obrador de Marichu ,la sobrina de Falin ( bueno ahora las que estan en el son sus hijas )asi que los conozco desde mi niñez y puedo decirte que realmente son muy especiales ,no hay pasteles ni galletas que se le puedan comparar ,verdad?
    besinos guapa

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    1. Bien conocedora entonces,.Realmente son unos pastelitos únicos y con una historia preciosa.
      Un beso.

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  5. Que historia mas curiosa! me encanta leer en los blogs la receta con su historia, me parece que la receta esta aun mas buena! y la foto que esta abierta al medio tiene un aspecto exquisito!!
    laura

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  6. Ficaram lindas e com avelãs agradam-me e muito
    bj

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  7. Deliciosa historia y deliciosa receta!!!! Me encantan las avellanas, lástima que yo no pueda conseguir de las buenas....
    Besitos guapa...

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  8. Son riquisimos, cada vez que voy a Salas , las compro porque como las de ellos ningunos.
    A ti te han quedado estupendos y con una pinta mmmmmm
    Pásame un par de ellos
    Besos

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  9. Bonita historia y ricos carajos. Tienen una pinta riquísima, y tienen que tener un sabor super intenso a avellana. Ñam... Un besote
    Elena

    http://mrmlada.blogspot.com

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  10. Que bonita historia y qué ricos deben estar estos ""carajitos"" y si están hechos con esas ricas avellanas de la tierra....ricos, no...riquísimos:-) :-)
    Besos!,

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  11. Qué lujo y con avelllaninas de la tierrina , asi ya se puede eh ???....
    Como te comenté, hace tiempo que no los hago y al Samiro le rechiflan, asi que el finde si saco un ratín libre le doy una sorpresa.
    Besinos.

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  12. Que historia tan chula y qué bocaditos tan ricos. Besos

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  13. Como me gusta esta receta, exquisita. Me causa gracia el nombre, como profe..... besotes

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  14. Mi querida amiga, como me ha gustado la historia de este rico manjar, que gracioso su nombre, y como te han quedado de bonitos, desde luego has dado un uso a ese maravilloso regalo de las avellanas que seguro te copiaran la receta con mil amores. Un abrazo cielo

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  15. Me ha gustado la historía, los carajitos seven unos bocados deliciosos.
    Besos
    Cocinando con Montse

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  16. Llevo 20 años intentando hacerlos y es imposible. Mi marido es de Salas y siempre las hemos comido alli, aqui en Madrid es imposible conseguirlas. Siempre me quedan como galletas, muy ricas pero no como los verdaderos carajitos. Aunque utilizo los mismos ingredientes se me expanden en el horno al ratito de meterlos. Si tienes algun truqui...

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    Respuestas
    1. Hola Bego.Sólo se me ocurre que hagas los montoncitos bien altos para que no se desparramen pero me parece muy raro que te pase eso porque suele ocurrir con la mantequilla y no llevan.
      venga, a ver si te salen.
      Un beso.

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Agradezco tu tiempo y tus palabras